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En la actualidad, cada vez más empresas siguen el modelo de aquel ya mítico conjunto y tiran de cantera a la hora de desarrollar su innovación, su creatividad y su emprendimiento. En consecuencia, apuestan por la figura del intraemprendedor o emprendedor corporativo.

El intraemprendimiento, o emprendimiento corporativo, representa una poderosa herramienta para impulsar la innovación y mantener la competitividad en un entorno empresarial en constante cambio, de ahí que esté adquiriendo cada vez más relevancia en el ámbito empresarial.

Este enfoque permite que las empresas exploren nuevas oportunidades de mercado, diversifiquen su oferta y respondan rápidamente a los cambios del entorno competitivo. A diferencia del emprendimiento tradicional, que implica la creación de un negocio desde cero, el intraemprendimiento utiliza los recursos, el talento y la estructura de la empresa para acelerar el proceso de innovación.

¿Qué es un Intraemprendedor?

En 1985, Gifford Pinchot, padre del término intraemprendedor, lo definió en su libro "Intrapreneuring" como "aquella persona capaz de desarrollar un comportamiento emprendedor bajo el respaldo de la empresa a través del descubrimiento, la evaluación y la explotación de nuevas oportunidades de negocio".

Según Pinchot, es "aquella persona capaz de desarrollar un comportamiento emprendedor bajo el respaldo de la empresa a través del descubrimiento, la evaluación y la explotación de nuevas oportunidades de negocio". Ahí reside la diferencia entre el emprendedor y el intraemprendedor, en que los segundos ponen en marcha proyectos bajo el paraguas de la compañía para la que trabajan.

La lección era que el talento de la casa puede, adecuadamente potenciado y reconocido, alumbrar ideas disruptivas.

Recomendaciones para Fomentar el Emprendimiento Corporativo

En su obra "Intrapreneuring: Why You Don't Have to Leave the Corporation to Become an Entrepreneur", el emprendedor y autor americano plantea varias recomendaciones para fomentar el emprendimiento corporativo:

  • Crear un entorno de apoyo: Las empresas deben eliminar las barreras burocráticas y permitir la experimentación.
  • Tolerancia al error: Es esencial que las organizaciones acepten el fracaso como parte del proceso de innovación.
  • Autonomía: Dar a los intraemprendedores la libertad de actuar y tomar decisiones.
  • Redes internas: Promover la colaboración entre empleados de diferentes áreas para potenciar la creatividad.
  • Reconocimiento: Recompensar tanto a nivel financiero como profesional los logros de los intraemprendedores.

Cómo fomentar el intraemprendimiento y la innovación en las grandes empresas: el caso de Innovahub

¿Qué Perfil Tiene un Intraemprendedor?

Un intraemprendedor, como su nombre indica, comparte muchos de los rasgos distintivos de un emprendedor, pero desarrolla sus funciones bajo el paraguas de una empresa.

En líneas generales, son empleados con mucha implicación en su trabajo, es decir, personas que ponen su entusiasmo al servicio de la empresa y que se sienten felices al ser reconocidos por ello. También suelen ser generosas en el esfuerzo y en su relación con los equipos, a los que ayuda a impulsarse de forma exponencial. Iniciativa. No se ciñen a sus tareas, sino que intentan ir un paso más allá.

Estas son algunas de las características comunes que definen a todos aquellos que sacan adelante sus proyectos innovadores a partir del germen de una idea.

  • Creatividad: Capacidad para generar ideas originales y encontrar soluciones innovadoras a los problemas.
  • Proactividad: Disposición para tomar la iniciativa, anticiparse a las necesidades y actuar sin esperar instrucciones.
  • Resiliencia: Habilidad para enfrentarse a los desafíos, aprender de los fracasos y perseverar en la búsqueda de resultados.
  • Colaboración: Fomento del trabajo en equipo y construcción de redes internas para compartir conocimientos y recursos.
  • Mentalidad emprendedora: Implicación total con el proyecto, comprometiéndose con los resultados y la eficiencia.

Ventajas e Inconvenientes

Para integrar el perfil de intraemprendedor, las empresas deben realizar cambios culturales y estructurales significativos. En primer lugar, deben fomentar una cultura empresarial que valore las nuevas ideas. El apoyo ejecutivo a los intraemprendedores tiene que ser absoluto para garantizar los recursos necesarios y dar continuidad a los proyectos. Y, sobre todo, las empresas deben tener estructuras flexibles donde los equipos y las personas se sientan con confianza para hablar y proponer en un ambiente que les incentive a llevar a cabo sus ideas.

Tras la detección del talento, el primer paso es fomentarlo y dejar claro al intraemprendedor que la empresa va a utilizar su potencial para que ambos crezcan. Quid pro quo. En otras palabras, agradecer su aportación con algo más que palmaditas en la espalda y palabras amables. Esto pasa por atribuirle nuevas responsabilidades, confiándole una capacidad de maniobra y una remuneración y categoría a su altura.

Este tipo de roles presenta también riesgos a la hora de integrarse en las estructuras empresariales.

Intraemprendimiento en España: Sectores Principales

En España, el intraemprendimiento es una práctica que está ganando terreno, aunque su adopción aún es desigual.

Las empresas pueden optar por impulsar el emprendimiento desde dentro de la organización a través de incubadoras internas o mediante la captación o colaboración con startups para la adquisición de nuevas tecnologías o el desarrollo de nuevas líneas de negocio.

Estos programas son más comunes en sectores como tecnología, telecomunicaciones, banca y energía. Por ejemplo, Telefónica han liderado iniciativas como Wayra, una aceleradora de startups que también fomenta proyectos internos. En el caso de empresas energéticas, los objetivos principales de estas iniciativas incluyen la mejora de productos existentes, el desarrollo de nuevos servicios, la optimización de procesos y la transformación digital. Y en banca, para desarrollar soluciones financieras disruptivas.