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La franquicia se ha convertido en una opción atractiva para los empresarios. El motivo es que, por un lado, a los franquiciados, les permite aprovechar el modelo de negocio y la imagen de una compañía con una marca que ya lleva un tiempo considerable en el mercado. Pero tanto para unos como para otros hay una serie de trámites que hay que realizar y un conjunto de requisitos legales que hay que cumplir.

Averigüemos juntos cómo abrir una franquicia y cuáles son los requisitos legales y burocráticos que los futuros emprendedores deben satisfacer.

Cómo elegir la franquicia perfecta para ti?

¿Qué es una Franquicia?

Una franquicia es un modelo de negocio en el que una empresa (el franquiciador) concede a otra persona o entidad (el franquiciado) el derecho de usar su marca comercial, productos, servicios, y métodos operativos a cambio de ciertas contraprestaciones económicas. El franquiciador es la empresa o persona que posee los derechos sobre la marca, el concepto de negocio y el sistema operativo. Su responsabilidad es proporcionar al franquiciado los manuales, la formación, el apoyo técnico y, en muchos casos, la publicidad. El franquiciador también se encarga de velar por la uniformidad y calidad en la red de franquicias.

Por otro lado, el franquiciado es el emprendedor o entidad que adquiere el derecho de explotar la franquicia en una zona determinada, pagando por ello diversas contraprestaciones, como un canon inicial y royalties (pagos periódicos basados en las ventas). El franquiciado se compromete a operar el negocio siguiendo las directrices establecidas por el franquiciador para mantener la coherencia en toda la red de franquicias.

En resumen, la franquicia permite a emprendedores explotar un negocio ya probado, mientras que el franquiciador expande su marca a nuevos mercados con menor inversión directa.

Requisitos Legales para el Franquiciado

Para montar una franquicia en España, es fundamental cumplir con todos los requisitos legales y administrativos. Esto garantiza que el negocio opere dentro del marco jurídico, evitando problemas futuros y facilitando el éxito de tu proyecto.

  1. Persona física o jurídica: En ocasiones, el franquiciador da libertad de elección al franquiciado sobre la forma empresarial que desea darle a su negocio. Por tanto, tendrá que analizar si le interesa más ser persona física o jurídica.
  2. Canon de entrada: Hay franquicias que lo exigen a sus franquiciados y otras que no. Recomendamos informarse bien al respecto, para elegir qué franquicia es más interesante según el sector donde se desee emprender el negocio.
  3. Pago de royalties: Una franquicia tiene la ventaja de estar invirtiendo en un modelo de negocio ya validado. Esta es la razón por la que hay que pagar unos royalties que pueden consistir en un porcentaje de los beneficios obtenidos como franquiciado o sobre, la cifra de ventas (suele ser, entre un 3% y un 5% de la facturación mensual o anual).
  4. El franquiciado puede exigir por ley el Know how del franquiciador: Según el Real Decreto 201/2010, el derecho a la explotación de la franquicia implica la comunicación por parte del franquiciador al franquiciado de unos conocimientos técnicos o un saber hacer, que deberá ser propio, sustancial y singular.
  5. Hay que tener claros los conceptos exigibles del contrato: En el contrato, debe quedar clara la relación jurídica que se va a establecer con la firma del mismo para evitar problemas posteriores. Por ello, es recomendable previamente entender a la perfección todas y cada una de sus cláusulas y textos. Un contrato de franquicia debe incluir: la concesión de las licencias de fabricación, la cesión de marca registrada en determinada zona y su imagen comercial, y la transferencia de tecnología.
  6. Registro de la franquicia: Después de abrir la franquicia, hay un plazo de tres meses para comunicar los datos al registro de cada comunidad autónoma (en el caso de que esta los requiera). Los datos que hay que proporcionar al registro son los siguientes: datos generales (nombre o razón social de empresa, domicilio, datos de inscripción en el Registro Mercantil, si se es persona jurídica, y número o código de identificación fiscal); relación de los derechos de propiedad industrial o intelectual; acreditación de tener concedida y en vigor la titularidad; y derechos de licencia de uso sobre los mismos, así como su duración.

Estar dado de alta como autónomo o empresa: el primer requisito para crear una franquicia es estar dado de alta como autónomo o empresa. Esto implica, en ambos casos, registrarse en la Agencia Tributaria y en la Seguridad Social (para cumplir con las obligaciones fiscales y laborales que corresponden).

Cada comunidad autónoma en España tiene sus propias normativas y requisitos para la apertura de negocios. El Real Decreto 2485/1998 regula la actividad franquiciadora en España. En esencia, este establece que el franquiciador debe haber operado al menos dos años antes de poder franquiciar su modelo de negocio. Otro requisito es el contrato de franquicia, un documento clave que regula la relación entre el franquiciador y el franquiciado.

Una vez que la franquicia comience a operar, es imprescindible cumplir con sus obligaciones fiscales como cualquier otra empresa. Asimismo, si se opta por contratar empleados para la franquicia, es necesario también cumplir con las normativas laborales en cuanto a contratación, Seguridad Social, y prevención de riesgos laborales.

El contrato de franquicia es un documento legalmente vinculante que otorga el permiso para el uso de la marca y establece los derechos y obligaciones de ambas partes. Antes de firmar el contrato de franquicia, es fundamental entender todas sus partes. Los contratos de franquicia tienen muchos recovecos y aspectos que deberás valorar muy bien antes de estampar tu firma.

Después de abrir tu franquicia, debes registrarla en el plazo de tres meses en el registro de la comunidad autónoma correspondiente. Se tendrán que aportar, cuando se soliciten, datos generales de la franquicia (nombre o razón social, domicilio, etc.), de los derechos de propiedad industrial o intelectual y, también, la acreditación de la titularidad y de la licencia de uso.

Requisitos Legales para el Franquiciador

  1. Registro de la marca: Es esencial que el nombre de la franquicia tenga la marca registrada. Es decir, se debe tener en cuenta la importancia de proteger la marca para evitar que otros puedan aprovechar su idea, nombre o imagen.
  2. Inscripción de la empresa: Hay que asegurarse de que en la comunidad autónoma donde se va inscribir existe el requisito legal de inscribir una empresa como franquicia en el Registro de Franquiciadores. Antes era obligatorio en todo el país pero con la entrada en vigor del Real Decreto Ley 20/2018 de 7 de diciembre quedó derogada la obligación de las empresas que quisieran desarrollar una actividad franquiciadora en España a comunicarla al Registro de Franquiciadores.
  3. Derechos y obligaciones del contrato con franquiciados: Deben definirse correctamente los valores del sistema financiero que hacen referencia a la cuota inicial, los royalties y otros gastos.
  4. Información precontractual veraz: Además, es esencial proporcionar información precontractual veraz. Esto garantiza que los franquiciados tengan una comprensión clara y precisa del negocio antes de firmar el contrato. El DIP debe contener información detallada sobre el franquiciador, la descripción del sector de actividad del negocio objeto de franquicia, el contenido y las características de la franquicia y de su explotación, la estructura y extensión de la red, y los elementos esenciales del acuerdo de franquicia.

Requisitos Financieros

Una base financiera sólida es uno de los principales requisitos para abrir una tienda franquiciada: incluye tanto la disponibilidad de capital inicial como el acceso a recursos financieros a largo plazo. El capital inicial es esencial para enfrentar los primeros gastos, como la cuota de entrada, los costos de establecimiento del punto de venta, la compra inicial de productos y equipos y la gestión de la logística. Estos gastos representan el primer paso en la carrera de la franquicia y requieren una planificación cuidadosa y recursos adecuados. Al mismo tiempo, la capacidad financiera a largo plazo garantiza la resiliencia del negocio, permitiendo al afiliado respaldar el negocio durante períodos de crecimiento o dificultades económicas.

Al crear una franquicia, y como tercer paso, hay que ver si se cumplen los requisitos financieros que esta exige. En ellos se incluyen, por ejemplo, el pago inicial (el canon de entrada que se menciona en el apartado anterior) y los royalties que, mes a mes, se tendrán que abonar al franquiciador.

Pagar un “canon” de entrada: hay ocasiones en las que, para unirse a una franquicia, el franquiciado tiene que pagar una “tarifa de entrada” al franquiciador (cuyo importe es variable, dependiendo de la marca y el tipo de negocio del que se trate). Otro requisito a cumplir, al crear la franquicia, es el abono de una parte de los beneficios o de las ventas que se obtienen, de forma periódica, al franquiciador.

Experiencia y Formación

Tener conocimientos previos del sector o demostrar habilidades de gestión y empresariales sólidas puede marcar la diferencia. Facilitan una comprensión más rápida de los procesos comerciales y una mejor gestión de los desafíos diarios. Paralelamente, los programas de formación y educación proporcionados por el franquiciador son esenciales para garantizar que todas las operaciones, desde el servicio al cliente hasta la gestión de productos, estén alineadas con los estándares de la marca. Estos programas representan una oportunidad única de aprendizaje y actualización, que reducen considerablemente los riesgos asociados con un negocio recién lanzado. Los programas de afiliación comercial más válidos generalmente proporcionan la asistencia técnica necesaria y un plan de formación específico para apoyar a los nuevos emprendedores.

Para terminar de crear la franquicia, hay que dar un paso adelante en materia de formación.

Ubicación y Licencias

Seleccionar una ubicación adecuada y obtener todas las licencias y permisos necesarios requeridos por la legislación local son aspectos cruciales para aquellos que desean comenzar este tipo de negocio. La elección de la ubicación debe guiarse no solo por las preferencias personales, sino también por los criterios establecidos por el franquiciador, asegurando que la ubicación elegida pueda atraer un flujo constante de clientes. Este aspecto requiere una evaluación cuidadosa del mercado y un análisis en profundidad de los elementos de geomarketing locales: desde el análisis de la competencia hasta la evaluación de las especificaciones demográficas del área en la que se abre la tienda. Además, se debe poseer todas las licencias y permisos requeridos por la ley para su nicho de mercado. Cada negocio debe cumplir con las regulaciones locales y estatales, que pueden variar significativamente según la ubicación y el tipo de servicio ofrecido.

Si se requiere de una ubicación física, el siguiente paso en la creación de la franquicia es buscar el emplazamiento apropiado para ella.

Alineación con la Marca

Alinear con la identidad de marca del franquiciador. Esto no solo significa adherirse a los estándares estéticos y operativos de tu socio, sino compartir profundamente sus valores, visión y ética de trabajo. Un franquiciado que demuestra un verdadero compromiso con la excelencia y el servicio al cliente no solo fortalece su propio negocio, sino que también ayuda a mejorar la reputación de la marca con la que se ha afiliado. Estar en sintonía con la marca significa operar como una extensión del franquiciador, vivir los valores de la empresa a diario y así garantizar una experiencia coherente y positiva para los clientes en cada una de las tiendas.

La marca, por su parte, apoyará a los afiliados a través de campañas de marketing centralizadas, publicidad a gran escala y materiales de marca, asegurando una comunicación consistente y profesional. Este esfuerzo conjunto en términos de marketing y publicidad no solo aumenta la visibilidad y los clientes del punto de venta individual, sino que también fortalece la presencia de la marca en el mercado.

El primer paso, al crear una franquicia, es revisar las diferentes opciones y escoger la que mejor se adapte a los intereses, las habilidades y el presupuesto del que se dispone. Lo siguiente es pedir una copia del contrato de la franquicia al franquiciador.

Antes de “rubricar” el contrato de la franquicia, se tiene que haber optado por una forma jurídica para la empresa y realizado los trámites para constituirla. El proceso de creación de una franquicia se cierra, curiosamente, con su apertura. Para dar este paso, eso sí, hay que cerciorarse de que se dispone de todos los suministros, equipos y personal necesarios. También se ha de obtener cualquier licencia o permiso requerido por las autoridades locales.

Costes Asociados a la Creación de una Franquicia

Montar una franquicia implica varios costes que el franquiciado debe tener en cuenta antes de embarcarse en este modelo de negocio. El canon de entrada es el pago inicial que el franquiciado hace al franquiciador por el derecho de utilizar su marca, modelo de negocio y el know-how. El Royalty mensual o anual es una tarifa periódica que el franquiciado paga al franquiciador, y puede estar basado en un porcentaje de las ventas brutas o ser una cantidad fija. Muchas franquicias también requieren el pago de un canon de publicidad para financiar las campañas de marketing nacionales o locales. Este canon suele ser un porcentaje adicional de las ventas brutas, generalmente entre el 1% y el 5%. El franquiciado debe acondicionar el local para cumplir con los estándares de la marca, lo que puede implicar reformas importantes. Por último, cabe destacar que se suele aconsejar disponer de un fondo de maniobra para los primeros meses, pues los beneficios pueden no llegar de inmediato con la apertura.

Tipos de Franquicias

En la franquicia comercial, el franquiciado vende productos o servicios bajo la marca del franquiciador. El franquiciador proporciona el producto, la marca y la imagen comercial, mientras que el franquiciado se encarga de la venta directa al cliente final. Por otro lado, en el caso de la franquicia de distribución, el franquiciador fabrica y distribuye productos que el franquiciado vende en su establecimiento, sin que este participe en la producción. En caso de la franquicia de producción, el franquiciado produce los bienes que vende siguiendo los métodos, fórmulas y procesos del franquiciador. Respecto a la franquicia de servicios, en lugar de productos físicos, el franquiciado ofrece servicios bajo la marca del franquiciador. Esto es común en sectores como la educación, salud, limpieza y otros servicios profesionales. En cuanto a la franquicia industrial, el franquiciador concede la licencia para que el franquiciado fabrique productos con su marca y tecnología, y los venda o distribuya.

Comenzando por el individual, este es el modelo más común, donde un franquiciado obtiene la licencia para abrir y operar una única unidad o establecimiento, siendo el franquiciado quien gestiona directamente esa unidad. En el modelo de franquicia máster, el franquiciador otorga a un franquiciado (llamado máster franquiciado) los derechos exclusivos para explotar la franquicia en un área geográfica determinada (generalmente un país o una región grande). La franquicia regional es similar a la franquicia máster, pero a una escala más reducida. El franquiciado tiene los derechos para desarrollar una franquicia en una región específica dentro de un país y, a veces, puede subfranquiciar. En el caso de la franquicia de córner o «franquicia de rincón», el franquiciado no necesita un local independiente, sino que se instala en una sección o «córner» dentro de otro establecimiento ya existente (como grandes almacenes o centros comerciales). Es común en el sector de la moda, cosmética o tecnología.

El Mercado de Franquicias en España

El mercado de franquicias en España ha crecido significativamente en las últimas décadas, consolidándose como una opción atractiva para emprendedores que buscan un modelo de negocio probado y con soporte continuo. En España, operan más de 1.300 marcas de franquicias que abarcan sectores como la hostelería, el retail, los servicios personales y el cuidado de mayores. Según informes recientes, el sector genera más de 30.000 millones de euros al año y emplea a más de 300.000 personas. Actualmente, España cuenta con más de 1.300 marcas de franquicias activas, que abarcan tanto empresas nacionales como internacionales.

Tabla Resumen de Requisitos y Pasos

Requisito/Paso Descripción
Alta como Autónomo/Empresa Registrarse en la Agencia Tributaria y Seguridad Social.
Canon de Entrada Pago inicial al franquiciador por el derecho a usar la marca.
Royalties Pago periódico de un porcentaje de las ventas o beneficios al franquiciador.
Entender el Contrato Revisar y comprender los derechos y obligaciones estipulados en el contrato.
Registro de la Franquicia Inscribir la franquicia en el registro de la comunidad autónoma correspondiente.
Investigación de Mercado Analizar el mercado y la demanda en tu área de interés.
Ubicación del Local Seleccionar una ubicación estratégica con buena visibilidad y acceso.
Formación Participar en la capacitación inicial y continua ofrecida por el franquiciador.