El liderazgo es un elemento fundamental para el éxito de cualquier equipo u organización. La forma en que un líder dirige, motiva e interactúa con los miembros del equipo puede marcar la diferencia entre alcanzar los objetivos propuestos o quedarse corto en el intento. En este artículo, exploraremos el liderazgo autocrático, sus características, ventajas y desventajas.
LIDERAZGO AUTOCRÁTICO
¿Qué es el Liderazgo Autocrático?
El liderazgo autocrático, también conocido como liderazgo autoritario, es un estilo de liderazgo que se caracteriza por el control individual del líder sobre todas las decisiones y la poca aportación de los miembros del grupo. En este modelo, el líder toma todas las decisiones sin tener en consideración las opiniones de sus empleados.
Como hemos comentado, en el liderazgo autocrático el líder controla todas las actividades y decisiones de la empresa con un poder absoluto. Este poder lo ejerce, sin considerar las sugerencias y opiniones de sus subordinados, de manera autoritaria.
El liderazgo autocrático está centrado en la figura del líder, teniendo poderes totales en la toma de decisiones. Lo normal es que este estilo de liderazgo no sea el más conveniente para la empresa por la falta de motivación a los empleados y por ser contraproducente en entornos creativos.
Autócrata o autoritario es el líder que ejerce sus funciones siguiendo el estilo de liderazgo autocrático.
Como se señala en la definición sobre liderazgo empresarial, el ideal es que las personas que ocupan niveles de importancia en la toma de decisiones concentren un conjunto de tres habilidades: personales, sociales y técnicas.
No obstante, las diferencias entre los tipos de líderes también dependen de la actitud que la persona designada para tal función tenga hacia su equipo de trabajo. Es decir, de lo receptiva que sea a la hora de la toma de decisiones.
Uno de los modelos más conocidos es el del líder autocrático. Pese a que centra la toma de decisiones en una sola persona, es un tipo de liderazgo que sigue siendo empleado por numerosas compañías de diversos sectores. ¿Dónde está, entonces, su secreto?
La experiencia ha demostrado que los líderes autocráticos comparten una serie de elementos en su personalidad y su carácter: son dominantes, exigentes, restrictivos, desconfiados y con una alta capacidad de control de las situaciones.
En este sentido, estos argumentos se sustentan en el carisma, las relaciones sociales y personales. En síntesis, los liderazgos autoritarios generalmente se sustentan en algún tipo de designación por competencias técnicas en instituciones rígidas que aún no identifican la importancia de las relaciones humanas en sus procesos de selección de personas. Los empleados del banco entenderán esto como, “es el gerente y por alguna razón está ahí”, pero no existe ninguna otra razón personal por la cual creer en él, porque no transmite confianza en lo que sabe, sino que lo impone. Ahí es cuando puede diferenciarse un liderazgo autocrático, de uno empresarial, porque aquel líder sólo desempeña un rol, pero no involucra al equipo.
Características del Liderazgo Autocrático
El liderazgo autocrático se da cuando el jefe de un determinado equipo toma todas las decisiones sin tener en consideración las opiniones de sus empleados. Este estilo se caracteriza por:
- Poder centralizado: El líder autocrático concentra toda la autoridad y responsabilidad en sus manos.
- Comunicación de arriba a abajo: La comunicación en un entorno de liderazgo autocrático es principalmente descendente.
- Nula participación del equipo: Los empleados tienen poca o ninguna participación en el proceso de toma de decisiones.
- Supervisión constante: Los líderes autocráticos supervisan de cerca el trabajo de sus subordinados para asegurarse de que se sigan las directrices exactas.
- Orden y disciplina: En este tipo de liderazgo, se pone un énfasis significativo en la disciplina y el orden.
- Toma de decisiones ágil: Debido a la falta de consultas y debates, las decisiones se toman de manera rápida y eficiente.
- Motivación extrínseca: La motivación de los empleados bajo un liderazgo autocrático suele ser extrínseca.
- Baja moral en los empleados: A largo plazo, este estilo de liderazgo puede llevar a una disminución de la creatividad entre los empleados. Su participación y contribución no son reconocidas provocando una baja moralidad que puede afectar al rendimiento.
El líder no permite la participación o discusión al interior del grupo. En caso de que así sea, el grado de intervención de los otros miembros será mínimo.
El líder no delega responsabilidades. Él es el único responsable de la situación.
El líder es dueño de la información, la cual no circula entre los miembros del equipo de trabajo. Por lo tanto, las decisiones serán tarea exclusiva del líder.
El líder tiene pleno control del proceso. Puede cambiar los miembros de su equipo de trabajo si así lo desea y sin la aprobación de un comité.
La rigidez y la escasa participación de otros miembros del equipo de trabajo son algunos de los aspectos más criticados del modelo autocrático.
El líder es quien inicia y dirige las diferentes acciones que deben de acometer los colaboradores para el cumplimiento de los objetivos, que él mismo marca.
Los trabajadores simplemente deben de obedecer todo aquello que el líder dicta sin tener capacidad de expresar opinión alguna.
El líder es el dueño de la información. La comunicación es unidireccional: del líder al subordinado.
El líder autocrático ignora las opiniones del resto de los miembros del equipo e impone siempre su voluntad.
Ventajas del Liderazgo Autocrático
Como comentamos, aunque en un principio y tal como lo hemos definido, parece una forma de liderazgo fuera de tiempo, es cierto que tiene algunas ventajas. Como todo liderazgo, bien enfocado, el estilo autocrático tiene múltiples ventajas:
- Celeridad: Su beneficio principal es la rapidez en la toma de decisiones. Al no verse en la necesidad de consultar su actuación, el líder soluciona de manera efectiva y al instante los problemas que se puedan presentar en el quehacer cotidiano de la empresa.
- Productividad: Con la toma precisa de decisiones se evitan los retrasos en la productividad, por lo que los índices aumentan y las ganancias se incrementan.
- Enfoque: Asimismo, este tipo de liderazgo permite enfocar la responsabilidad en una sola persona, siendo capaz de asumir las riendas del grupo y con esto, soportar igualmente las consecuencias de ella, sin repercutir en la labor de los trabajadores.
- Es eficiente, sobre todo en procesos a corto plazo en los que los resultados son decisivos o hay poco margen de error.
- Ofrece soluciones rápidas y efectivas en momentos excepcionales. En estos casos, la apertura de opinión a terceros podría dilatar infructuosamente el proceso.
- Aumenta la supervisión sobre los trabajadores, lo que provoca una respuesta inmediata de éstos y, en la mayoría de los casos, una mejora en su rendimiento.
- El proceso está plenamente controlado.
- Al estar la gestión en manos de una sola persona, las tareas del proceso se simplifican.
- Rápida toma de decisiones.
- Control total sobre el proceso.
Desventajas del Liderazgo Autocrático
Por otro lado, el liderazgo autocrático, debido a su independencia y al poco valor que aporta a la opinión o a las ideas del grupo, suele presentar una serie de críticas que se fundamentan en las siguientes desventajas:
- Ambiente laboral complicado: No todos los trabajadores se sienten a gusto siguiendo órdenes de un líder que no escucha sus opiniones. Aunque el trabajo del líder autocrático es motivar y de alguna manera consigue hacerlo pese a la autonomía de sus decisiones, no todo el personal puede entenderlo y ello genera roces, malentendidos e inconformidades que, de una u otra forma, repercuten en el resultado final.
- Limitaciones creativas: Al escuchar a su grupo de trabajo, un líder puede obtener y desarrollar buenas ideas para el proceso productivo de la empresa, circunstancia que no se genera con este tipo de liderazgo limitado en torno a la participación de otros en la toma de decisiones.
Parece ser que las desventajas son mucho mayores que los beneficios que aporta el estilo liderazgo de liderazgo autocrático, por lo que en conclusión, puedo decir que su uso debe de ser muy restringido a los contextos antes mencionados, donde a corto plazo puede tener buenos resultados. Además, su uso debe de ser temporal, virando a otros estilos de liderazgo cuando la situación crítica se ha estabilizado.
Sesgos en la realidad.
Baja motivación.
Muy enfocado a los resultados.
La motivación del equipo pasa a un segundo plano.
Bajo sentimiento de pertenencia.
Baja autoestima. La autoestima de los colaboradores se ve mermada al no ser valorados en ningún punto de la toma de decisiones.
Bajo compromiso.
Destrucción de la creatividad e innovación.
¿Cuándo es Apropiado el Liderazgo Autocrático?
Pese a que, para muchos, el autocrático con su estilo dictatorial no resulta recomendable, puesto que puede ser contraproducente para la moral del equipo, puede ser beneficioso en algunos casos, como cuando las decisiones deben tomarse rápidamente sin consultar con un grupo grande de personas.
Algunos proyectos requieren un liderazgo fuerte para lograr que las tareas se realicen de manera rápida y eficiente.
El liderazgo Autocrático se da en situaciones donde se necesita una toma de decisiones rápida y en ambientes que requieren un alto grado de control y precisión.
El liderazgo autocrático puede ser útil en contextos específicos donde se requiere una dirección firme y decisiones rápidas. Sin embargo, su aplicación a largo plazo puede generar desmotivación y afectar negativamente el clima organizacional.
En grupos pequeños donde falta el liderazgo. Un líder fuerte que utiliza un estilo autocrático puede hacerse cargo del grupo, asignar tareas a diferentes miembros y establecer plazos sólidos para que los proyectos se terminen. Estos tipos de proyectos grupales tienden a funcionar mejor cuando a una persona se le asigna el rol de líder, puesto que, al establecer roles claros, asignar tareas y establecer plazos, es más probable que el grupo finalice el proyecto a tiempo y que todas las contribuciones sean equiparables y, por tanto, más justas.
En situaciones de presión y entornos particularmente estresantes. En este tipo de casos, el liderazgo autocrático permite a los miembros del grupo enfocarse en realizar tareas específicas sin preocuparse por tomar decisiones complejas. Esto también permite que los miembros del grupo adquieran una gran habilidad para realizar ciertas tareas, lo que en última instancia es beneficioso para el éxito global.
En trabajos repetitivos, como los de los entornos productivos. En estas situaciones, es esencial que cada persona tenga una tarea claramente asignada, un plazo y reglas a seguir. Los líderes autocráticos tienden a tener éxito en estos entornos porque aseguran que los proyectos terminen a tiempo y que los trabajadores sigan las reglas de seguridad para prevenir accidentes y lesiones.
Momentos de crisis. Tanto si el origen de la situación es interno o externo, este tipo de escenarios suelen requerir de decisiones rápidas y de una alta capacidad de reacción. El liderazgo de tipo autocrático es más útil en estos casos. El democrático, por el contrario, suele insistir en deliberaciones y dilatar la toma de decisiones.
Proyectos a corto plazo. Casi todos los proyectos a corto plazo están dirigidos por modelos autocráticos que centran la autoridad en una sola figura. Esto garantiza el cumplimiento de plazos y una mayor supervisión de los resultados parciales y finales.
En liderazgo situacional es recomendable el uso individual del estilo de liderazgo autocrático en colaboradores que tienen un bajo grado de madurez y bajo desempeño provocado por falta de experiencia, ya sea por un cambio de puesto de trabajo, por una nueva incorporación a la compañía o por un cambio radical de la situación del mercado.
Ambientes y departamentos donde los trabajos son monótonos y repetitivos permitiendo que los colaboradores se enfoquen en las tareas a realizar no preocupándose de las decisiones a tomar. Es altamente recomendable en puestos de trabajo con una alta rotación donde el trabajador tiene que cumplir un determinado objetivo en un periodo corto de tiempo.
