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En los últimos años, una serie de muertes de empresarios rusos, oligarcas y figuras cercanas al Kremlin han generado interrogantes sobre las causas y posibles motivaciones detrás de estos trágicos sucesos. Accidentes de alpinismo, acuáticos, ahogamientos en yates, intoxicación con veneno de sapo, caídas por precipicios… Las misteriosas muertes de oligarcas rusos, la mayoría relacionados con el sector gasista, no dejan de suceder desde el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania.

En total, ya se han contabilizado 12 fallecimientos de empresarios ultra ricos que han tenido lugar en extrañas circunstancias. Estos incidentes, que involucran a individuos con vínculos con la industria del gas, el Kremlin y, en algunos casos, la oposición a la guerra en Ucrania, han suscitado dudas sobre si se trata de meras coincidencias o de una posible campaña de asesinatos encubiertos.

Patrones y coincidencias inquietantes

Y es que, además de su inmensa fortuna, los fallecidos tienen en común varios factores: su relación con la industria del gas, su vinculación con el Kremlin y su oposición a la guerra. Por ello es que cada vez son más los investigadores internacionales que comienzan a defender la teoría de que estos fallecimientos sean en realidad suicidios simulados o asesinatos.

La misteriosa muerte de otro enemigo del Kremlin

El último caso que ha generado controversia es el de Ivan Pechorín, de 39 años y director ejecutivo de la Corporación rusa para el Desarrollo del Lejano Oriente y el Ártico. Según el comunicado oficial de su compañía, Pechorin falleció tras caer por la borda de un barco en el que navegaba por el mar de Japón, cerca de la isla Russki.

Unos hechos que han comenzado a levantar dudas sobre si se han vuelto demasiado comunes para ser completamente coincidentes. El 22 de marzo, Serguéi Protosenya, de 55 años y uno de los máximos responsables de la importante empresa petrolera y de gas Novatek, apareció ahorcado en el jardín de la casa. Su mujer Natalya y su hija María fueron apuñaladas. Protosenya, que poseía una fortuna cercana a los 500 millones de dólares, no dejó una nota de suicidio, ni se encontraron huellas dactilares en las armas (un hacha y un cuchillo) utilizadas para el crimen. Tampoco había manchas de sangre en su cuerpo.

No obstante, ni la compañía en la que trabajó el difunto ni su entorno dan credibilidad al relato de las autoridades. Al fallecimiento de Protosenya, sucedieron los de Alexander Subbotin, Dan Rapoport y Ravil Maganov. La de Subbotin fue una de la muertes más llamativas y que, quizá, más eco haya tenido en los medios de comunicación por la rareza del deceso . Al parecer, murió debido a un ataque al corazón tras consumir veneno de sapo después de realizar, supuestamente, «un ritual vudú jamaiquino».

Rapoport fue hallado sin vida en su departamento de lujo en Washington DC. Por su parte, Maganov, presidente de la petrolera Lukoil, una de las pocas compañías rusas que se pronunció abiertamente contra la ofensiva sobre Ucrania, se precipitó desde un sexto piso.

Purga interna o ajuste de cuentas

En este sentido se pronuncia a THE OBJECTIVE el periodista afincado en Nueva York Argemino Barro, quien señala que una de las hipótesis preponderantes sobre es estos suicidios-homicidios espeluznantes es que «hay una guerra interna en el estratégico sector energético ruso, un poco al estilo de las guerras por el control de activos de los años 90, en la que Putin, como de costumbre, se limita a hacer de árbitro». Así, hace hincapié en que no podemos olvidar el discurso de Vladímir Putin a mediados de marzo, en el que decía que Rusia sabría «distinguir a los patriotas de los bastardos y los traidores», y hablaba, literalmente, de «purificación». «Podría tratarse de una purga de personas que ya no gozan de total confianza», apunta el experto, autor del libro Una historia de Rus: crónica de la guerra en el este de Ucrania.

Las líneas divisorias entre las facciones de la élite económica rusa son cada vez más marcadas. Tal y como publica The Washington Post, las amplias sanciones impuestas por Occidente han derribado una nueva cortina de hierro sobre la economía rusa, congelando decenas de miles de millones de dólares de muchos de activos de magnates y, estos, especialmente aquellos que hicieron fortuna antes de que Putin llegaron al poder, han comenzado tentativamente a hablar, no sin consecuencias.

Casos emblemáticos

Todo comenzó en San Petersburgo en el período previo a la guerra. El 30 de enero, Leonid Shulman (60), alto ejecutivo de la compañía de gas Gazprom, fue hallado muerto en su casa de campo. Con cortes en las muñecas, fue encontrado desangrado en el baño de la casa. Una nota de suicidio junto al cuerpo relataba su sufrimiento después de una lesión en la pierna. Sin embargo, las voces contrarias a esta versión oficial comenzaron a proliferar cuando Gazprom adoptó la inusual postura de pronunciarse en contra de la guerra de Rusia en Ucrania, pidiendo el fin del conflicto.

A la muerte de Shulman sucedieron cuatro más vinculadas al gigante energético estatal ruso: Alexander Tyulakov, Vladislav Avayev, Andrei Krukovsky y Yuri Voronov. El primero fue descubierto muerto en su garaje el 25 de febrero, la mañana después de que Rusia invadiera Ucrania y, según Novaya Gazeta, un periódico ruso independiente, había muerto por suicidio; Avayev, exvicepresidente de Gazprombank, el tercer banco ruso más grande del país, fue encontrado sin vida junto con su esposa Yelena, de 47, y su hija María, de 13, en su casa de Moscú. Todos presentaban disparos de bala. Un revolver apareció junto al cuerpo del empresario.

Andrei Krukovsky (37), era el CEO de una estación de esquí que compartía propiedad con Gazprom, y supuestamente falleció en un accidente en la montaña; y Voronov, que dirigía una empresa de logística con jugosos contratos con Gazprom en el Ártico, fue encontrado sin vida con un disparo en la cama y el arma al lado del cuerpo, en lo que sería un «suicidio fingido», según diferentes voces.

Opositores y críticos de Putin

Tras la llegada al poder de Vladímir Putin en la Federación de Rusia no han sido pocas las personas que han sufrido envenenamientos, encarcelaciones o muertes en extrañas circunstancias debido a su oposición más o menos manifiesta hacia el líder ruso.

Algunos de los casos más destacados son:

  1. Sergei Nikolayevich Yushenkov: Político y crítico de las guerras chechenas, defensor de la reforma militar.
  2. Yuri Shchekochijin: Periodista y diputado, conocido por sus investigaciones sobre la criminalidad organizada.
  3. Paul Klébnikov: Periodista estadounidense, editor de Forbes Rusia, asesinado tras investigar negocios turbios.
  4. Víktor Andríyovich Yúshchenko: Político ucraniano, envenenado durante su campaña presidencial en 2004.
  5. Mijaíl Jodorkovski: Ex-oligarca y crítico de Putin, encarcelado por evasión de impuestos.
  6. Andréi Andreyevich Kozlov: Subgobernador del Banco Central de Rusia, asesinado por su lucha contra el lavado de dinero.
  7. Anna Stepánovna Politkóvskaya: Periodista rusa, asesinada por sus reportajes sobre la guerra chechena y la administración Putin.
  8. Alexander Litvinenko: Ex espía ruso, envenenado con polonio-210 en Londres.
  9. Natalia Jusaínovna Estemírova: Periodista y activista pro derechos humanos, secuestrada y asesinada en Chechenia.
  10. Sergei Magnitsky: Abogado y contable, murió en prisión tras denunciar corrupción de funcionarios rusos.
  11. Borís Abrámovich Berezovski: Multimillonario y opositor a Putin, encontrado muerto en su casa en Londres.
  12. Borís Yefímovich Nemtsov: Político liberal y crítico de Putin, asesinado a tiros en Moscú.
  13. Vladimir Vladimirovich Kara-Murza: Político ruso, envenenado en dos ocasiones, sobrevivió.
  14. Nikolai Alekseevich Glushkov: Empresario ruso, exiliado en Londres, encontrado muerto en su casa.
  15. Alekséi Anatólievich Navalni: Político opositor a Putin, envenenado en 2020, encarcelado y asesinado en 2024.

Estos son solo algunos ejemplos de las numerosas muertes y ataques que han afectado a personas críticas con el régimen de Vladímir Putin. La falta de investigaciones transparentes y la impunidad que rodea muchos de estos casos alimentan las sospechas sobre la posible implicación del Kremlin en estos trágicos sucesos.

Lista de empresarios rusos muertos en extrañas circunstancias en 2022

En lo que va de año, 11 altos directivos han muerto en extrañas circunstancias y de forma violenta en Rusia, España, Inglaterra y Estados Unidos.

Nombre Cargo Empresa Causa de muerte
Leonid Shulman Directivo Gazprom Invest Suicidio (cuestionado)
Alexander Tyulakov Directivo Gazprom Suicidio (cuestionado)
Mikhail Watford Empresario Petróleo y gas Causa no sospechosa sin identificar
Vasily Melnikov Fundador Medstrom Asesinato de su familia y suicidio (cuestionado)
Vladislav Avayev Vicepresidente Gazprombank Asesinato de su familia y suicidio (cuestionado)
Sergey Protosenya Exdirectivo Novatek Asesinato de su familia y suicidio (cuestionado)
Alexander Subbotin Directivo Lukoil Ataque al corazón tras rituales vudú
Yuri Voronov CEO Filial de Gazprom Disparo en la cabeza (suicidio cuestionado)
Dan Rapoport Empresario Voz discordante con el Kremlin Salto desde la ventana (suicidio cuestionado)
Ravil Maganov Presidente Lukoil Caída desde la ventana del hospital (suicidio)
Ivan Pechorin Director Ejecutivo Corporación para el Desarrollo del Ártico Caída por la borda de un barco

Estos son solo algunos de los casos más recientes y notorios. La verdad detrás de estas muertes sigue siendo incierta, pero la frecuencia y las circunstancias sospechosas han generado una creciente preocupación y han alimentado las especulaciones sobre la posible existencia de una campaña sistemática para eliminar a opositores y desafectos al régimen de Vladímir Putin.