Cuando piensas en las Kardashian, la primera palabra que suele surgir es 'glamour', pero Kim Kardashian, la más poderosa del clan, está demostrando que es mucho más que una mujer tras una fachada. Con 364 millones de seguidores en las redes sociales, la empresaria ha conseguido la portada de octubre/noviembre de la revista 'Fortune'. Este reconocimiento celebra su liderato al frente de las 100 mujeres de negocios más importantes en todo el mundo este año. Este logro se debe al éxito conseguido con su marca de prendas íntimas para moldear el cuerpo que ha sido valorada por la revista en 4.000 millones de dólares. Kardashian es dueña de la empresa en asociación con Jay Sammons, con quien cofundó SKKY Partners, una firma de capital privado.
Desde el brillo de Hollywood hasta las brillantes páginas de 'Fortune', Kardashian está redefiniendo su legado, demostrando al mundo que no es sólo una estrella, sino una mujer de negocios. Kim simboliza el epítome del aplomo y el poder vestida con un elegante terno negro y una mano metida en los pantalones. La publicación de esta foto en sus redes se vio rápidamente inundada de mensajes, y muchos de sus admiradores y de sus famosos amigos aplaudieron su logro.
«La portada de la revista 'Fortune'», subtituló ella la foto con orgullo, expresando el mismo entusiasmo que sentían sus seguidores. En su entrevista con el medio, la empresaria habló sobre su nuevo proyecto al frente de una empresa de capital de riesgo y la apertura de su nueva firma de capital privado, SKKY Partners. Ella no es la única celebridad que se embarca en el capital de riesgo, pero explicó que quiere hacerlo de manera diferente, no solo invirtiendo, emitiendo un cheque y esperando el pago. Kardashian dijo que quiere estar completamente activa en todo el proceso: «No estaría involucrada en nada si no tuviera control de ello. No hay otra manera».
'Fortune' también habló con el productor Scott Budnick, quien se asoció con Kim Kardashian en su proyecto para crear una ley que reforme la situación penitenciaria de los presos en Estados Unidos. «Cuando ve algo en lo que realmente cree, lo muerde y se lanza con todo», dijo sobre su amiga y magnate. En cuanto a cómo organiza su tiempo, Kim dijo que su éxito radica en una mentalidad paciente que le permite mirar todo con cierta perspectiva. «Soy del tipo de persona que tiene un plan de ocho a diez años. Varias personas que trabajan estrechamente con Kardashian revelaron que ella es mucho más «profesional» y «relajada» en persona en comparación con el «personaje» que ha creado para el 'reality' que protagoniza. También la describen como una mujer que escucha: «Tiene la capacidad de recibir toda la información disponible antes de ponerse en acción». Kardashian explicó que le gusta escuchar «tras años de estar al otro lado de la dinámica de poder y sentir que nadie la escuchaba». El imperio Kardashian empezó con una marca de fajas, pero ahora la mayor del clan se corona como la mujer más poderosa del mundo, exhibiendo músculo diversificando su imperio en el difícil mundo de las inversiones: «Quiero cimentar mi legado. Me motiva sentir que la gente siempre me ha subestimado. Eso me pone en marcha». En la entrevista, Kardashian reveló su «cartera de inversiones» y dijo que ella piensa ser una empresaria activa. «Voy a poner mi corazón y mi alma en esta empresa. Quiero escuchar la visión de los nuevos emprendedores y ayudarles a crear sus sueños».
El Imperio Kardashian: Una Visión General
El de Kim no es un caso aislado. El resto del clan también ha sabido explotar hasta la extenuación el arte de ser famoso.
- Kendall es la modelo mejor pagada de la industria y además ingresa una cifra importante por las ventas del tequila 818, que el año pasado facturó 25 millones de dólares.
- Khloé ronda los 60 millones de fortuna gracias, en parte, a la empresa de ropa que fundó con Emma Grede, Good American, cinco millones menos que la cifra de la que puede presumir su hermana Kourtney, casada además con otro millonario, Travis Barker, con unos 50 millones de dólares en su haber.
La tercera en el escalafón es la matriarca, Kris Jenner, que entre comisiones y los negocios de sus hijas ha acumulado unos 170 millones de dólares en sus cuentas. Y en el segundo puesto figura Kylie, un fenómeno en las redes sociales que Forbes declaró como la milmillonaria más joven de la historia a los 21 años. Todos ellos siguen sacando tajada del lucrativo invento que supuso para la familia el reality por excelencia.
SKKY Partners: La Expansión al Mundo de las Inversiones
La estrella Kim Kardashian y un exsocio del gigante de las inversiones Carlyle se han unido para lanzar una nueva firma de capital riesgo para invertir en productos de consumo, hostelería, lujo y medios de comunicación. La nueva firma llevará el nombre de SKKY Partners y todavía se desconoce la fecha exacta de su lanzamiento, según confirmaron los dos protagonistas al diario The Wall Street Journal. El nuevo socio de la celebrity de 40 años es Jay Sammons, de 46 años, ex director de la división de consumo en Carlyle, y a quien el clan Kardashian conoce desde hace años. Es famoso en el mundo de los negocios por haber sido un perspicaz inversor en la marca de auriculares de lujo Beats By Dre, fundada por el famoso productor de hip hop Andre "Dr. Dre" Young, y el presidente de Interscope-Geffen-A&M, Jimmy Lovine. También apostó por la marca de ropa urbana Supreme, trabajó en Vogue, en Johnson and Johnson y en Beautycounter antes de unirse a Carlyle.
Fue él el que se acercó a Kardashian y a su madre, Kris Jenner, a principios de este año para ofrecerles crear la firma. La matriarca del clan es, además, mánager de su hija y controla todos los negocios de la familia, por lo que se unirá a SKKY como socia. El éxito de las Kardashian se fraguó en 2007 cuando se estrenó el reality familiar Keeping Up With the Kardashians y que ahora emite su secuela The Kardashians en la plataforma Hulu.
En los últimos años, cada una de las hermanas han convertido su marca personal en un imperio empresarial de marcas de maquillaje, ropa interior, tequila y comida saludable. En el caso de Kim, hace tres años lanzó su marca de moda Skims que acaba de ser valorada en 3.200 millones de dólares. Este año estrenó una línea para el cuidado de la piel, SKKN BY KIM, formada por una colección de nueve productos. La nueva firma planea realizar inversiones tanto de control como minoritarias en diferentes empresas. "La parte emocionante será sentarse con los fundadores y descubrir cuál es su sueño", explicó la Kardashian. "Quiero apoyarles en lo que son, no cambiar su ADN, sino llevarlos a un nivel diferente", añadió. SKKY aún no ha comenzado a recaudar dinero ni ha realizar inversión alguna, pero planea estrenarse antes de fin de año, dijo la fundadora sin dar detalles sobre el tamaño esperado del fondo.
Su socio, que dejó Carlyle en julio, se encargará de las operaciones diarias de la firma, que tendrá su sede en Boston, donde vive con su marido y sus dos hijos, y viajará regularmente a Los Ángeles, donde vive Kardashian. Sammons explicó que unirse a Kardashian les permitirá aprovechar sus habilidades complementarias: para él, el lado financiero y de inversión, y para ella, la capacidad de expandirse debido a su alcance global e influencia social.
"Que hayan creado negocios ellas mismas como verdaderas emprendedoras es un enfoque muy diferenciado", dijo Sammons sobre su nueva socia y su madre.
MasterClass: Kim Kardashian Revela sus Secretos Empresariales
Kim Kardashian ha decidido abrir al público la fórmula con la que asegura haber construido algunas de las marcas más rentables de la última década. La fundadora de SKIMS se convierte en la nueva instructora de MasterClass con un programa que llegó a la plataforma este 4 de diciembre y que se centra en desglosar la estrategia empresarial que ha aplicado a lo largo de su recorrido profesional, desde sus inicios televisivos hasta su posición actual como figura influyente en el negocio de la moda, la belleza y el entretenimiento.
El curso, titulado Las Nuevas Reglas de los Negocios: Los Diez Mandamientos con Kim Kardashian, reúne una serie de principios que, según explica la propia empresaria, han sido la brújula de las decisiones más significativas de su carrera. Kim plantea estos "mandamientos" como una especie de manual personal en el que combina aprendizajes sobre autogestión de la marca propia, valor comercial, construcción de comunidad y manejo del fracaso.
Los 10 Mandamientos de Kim Kardashian
- "Tú eres el producto"
- "Defínete antes que otros"
- "Conoce tu valor. Luego, añade impuestos"
- "Trata a tus clientes como cofundadores"
- "Construye tu imperio antes del amanecer"
- "Convierte el fracaso en estrategia"
(Para conocer el resto de puntos, ver MasterClass)
Uno de los puntos en los que más insiste es la importancia de comprender que la identidad pública es un activo empresarial. También aborda la necesidad de definir un rumbo antes de que otros impongan una narrativa, así como la conveniencia de conocer el valor real del trabajo propio. A lo largo de las lecciones, relata por qué considera que los consumidores desempeñan un papel esencial en el desarrollo de sus compañías, hasta el punto de tratarlos como parte activa del proceso creativo. Otra de sus ideas recurrentes es que la disciplina y la anticipación son claves para sostener un proyecto a largo plazo, algo que ejemplifica señalando que muchos de sus avances profesionales nacen de madrugadas de trabajo.
En un mensaje difundido con motivo del lanzamiento, Kardashian señala que las enseñanzas que comparte no proceden solo de momentos de éxito, sino también de situaciones que se torcieron. Explica que algunas de sus decisiones más arriesgadas surgieron después de cometer errores y que aprender a interpretar esos tropiezos como información valiosa ha sido determinante para evolucionar.
MasterClass, por su parte, acompaña este lanzamiento con una instalación temporal en el Oculus de Nueva York, disponible hasta el 5 de diciembre. Allí se exhiben diez estructuras espejadas, cada una con uno de los mandamientos del curso y un código QR que permite acceder a fragmentos exclusivos de la formación.
Con su incorporación, Kardashian se suma a una lista de instructores donde ya figuran nombres como Mark Cuban, Chris Voss, Esther Perel, Shonda Rhimes, Gordon Ramsay y Samuel L. Jackson.
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El Éxito de Skims: Un Análisis Detallado
Sin previo aviso ni anticipación, la celebridad y empresaria Kim Kardashian lanzó la primera colección de su marca de ropa interior Skims dirigida al público masculino. El anuncio se produjo con tres publicaciones al mismo tiempo en la red social Instagram con fotografías del futbolista brasileño Neymar da Silva Santos, el jugador de la NFL Nick Bosa y el base de la NBA Shia Gilgeous-Alexandre luciendo los calzoncillos y las camisetas de Skims.
Si hasta ahora las sensuales campañas de la marca habían sido protagonizadas por todo tipo de mujeres de la industria del entretenimiento como la cantante Rosalía, la actriz Brooke Shields, la modelo Heidi Klum, o la última, la semana pasada, la rapera Cardi B, ahora es el turno de los hombres. Nadie le dice que no a Kardashian. Tan solo hace cuatro años fundó Skims que en la actualidad está valorada en 4.000 millones de dólares. Las prendas de diseño minimalista y colores neutros nada tienen que ver con las de otras marcas como la popular Victoria's Secret o Savage X Fenty de la cantante Rihanna repletas de brillos y encajes.
Con su nueva línea de calzoncillos, camisetas interiores, boxers y medias para hombres, los analistas han visto un posible preludio de una oferta pública de acciones, aunque la empresa no ha anunciado nada oficialmente. "La expansión al espacio de la moda masculina es un hito importante para la marca y un testimonio del compromiso de Skims de brindar soluciones para todos", dijo Kardashian en un comunicado de prensa.
Los precios de las prendas oscilan entre los 16 y los 54 dólares dependiendo del artículo. Las tallas para hombres heredan el enfoque de positividad corporal de Skims, aunque con modelos de cuerpos perfectos no como en su versión femenina, y van desde extra pequeñas hasta las más grandes, 5X.
La marca ha sido una gran historia de éxito para Kardashian. Y continúa. La empresa recaudó 270 millones de dólares en su última ronda de financiación lanzada el pasado mes de julio, liderada por Wellington Management, una firma especialista en sacar empresas a bolsa.
Además, Skims contrató recientemente a un nuevo director financiero, Andy Muir, quien anteriormente trabajó en Nike, lo que se interpretó como una señal de que se avecina una oferta pública inicial (IPO) de acciones. Además, Grede dijo el lunes al Wall Street Journal, que fue el primer diario en informar de la nueva línea masculina, que se prevé que la marca alcance los 750 millones de dólares en ventas netas este año. No habló de cómo ni cuándo podría haber una salida a bolsa se limitó a decir que eso sucederá "cuando sea el momento adecuado".
De Kimono a Skims: Una Lección de Adaptación
El lanzamiento de la nueva aventura empresarial de Kim Kardashian ha sido todo un quebradero de cabeza para ella. Sobre todo después de que anunciara que esta firma de fajas revolucionarias que permite a las mujeres llevar vestidos ajustados sin renunciar a sus curvas se iba a llamar Kimono. Una decisión que provocó que miles de japoneses la acusaran de apropiación cultural, llegando incluso el alcalde de Kioto a pedirle oficialmente que por favor recapacitara y cambiara sus planes.
A cualquier joven emprendedor eso le habría supuesto un mazazo financiero. Sobre todo porque cuando Kim fue consciente de la polémica ya había puesto en marcha la producción de las prendas e incluso había creado toda la campaña publicitaria para promocionarlas. Cambiar el nombre significaba perder una buena cantidad de dinero. Pero si algo le sobra a ella son los dólares, así que antes de arriesgarse a algún boicot, la socialité recapacitó y pidió perdón en redes, dando las gracias “por las diferentes perspectivas” que le ofrecía el público y asegurando que sus “productos y marcas siempre están creados pensando siempre en ser inclusivos y diversos”.
Y una vez más, el tiempo ha demostrado que acertó con su decisión. No solo porque Skims, como se llama esta marca ahora, es mucho más acertada para el tipo de prendas que vende; sino porque hoy nada más salir a la venta todo el stock que había producido se ha agotado a la velocidad de la luz. Una euforia más propia de unas rebajas en un black friday que de un miércoles cualquiera de septiembre que ha hecho que en ese mínimo tiempo Kim se haya embolsado dos millones de dólares, tal y como afirma TMZ.
Solo para ponerlo en perspectiva, su principal marca competidora, la famosa Spanx, facturó cuatro millones de dólares en su primer año de vida. Skims ya ha facturado el doble en solo unos minutos. De nuevo esto prueba que aunque vendan una imagen frívola y algo naif las hermanas Kardashian tienen un talento especial para los negocios. Que sí, que tienen el escaparate perfecto para vender lo que quieran ya que están constantemente en los medios. Pero esa oportunidad hay que saber aprovecharla.
Colaboraciones Estratégicas: El Caso de NikeSkims
Nike ha vestido a los nombres más ilustres del deporte durante décadas. Hace 40 años apostó por Michael Jordan para darle una visibilidad sin precedentes a sus zapatillas de baloncesto. El acuerdo alcanzado con la multinacional en febrero es sólo una muestra más del ascenso meteórico -y polémico- de una figura que ha sabido transformar una fama accidental en un emporio valorado en miles de millones de dólares. La semana pasada su nombre volvió a figurar en las listas de multimillonarios famosos de Forbes, con una fortuna personal que supera los 1.700 millones de dólares. El suyo es un fenómeno casi inexplicable que no cesa.
La creación de NikeSkims, una marca que combina el poder de Nike con el tirón descomunal de Kardashian, supone la primera vez que la compañía con sede en Portland recurre a una firma externa para presentar una nueva marca. Poco importa que ya no esté casada con Kanye West ni que hayan surgido otras competidoras en escena tratando de hacerle sombra. A sus 44 años, la californiana nacida en Los Ángeles sigue en un momento imparable en el capítulo financiero.
Es dueña de aproximadamente un tercio de una firma de ropa inspirada en sus curvas, Skims, valorada en 4.000 millones de dólares, que facturó mil millones en ventas en 2023, el doble que el año anterior. En 2014, Kim lanzó un juego para móviles, Kim Kardashian: Hollywood, que logró 45 millones de descargas y la llevó a la portada de Forbes. Según informes, el juego generó 160 millones de dólares en ingresos, de los cuales 45 millones fueron para ella. Y su estatus de celebrity, que no termina de evaporarse. "Siempre he tenido ese impulso agresivo", dijo Kardashian en una entrevista en 2018. "Si deseo algo con todas mis fuerzas, siempre lo consigo. Siempre quiero ganar".
Los Comienzos de un Imperio
Ya antes de lanzar KKW Beauty, la marca de cosméticos, su ambición no parecía tener límite. Además de su presencia en televisión a través del reality Keeping Up With the Kardashians, la socialité de origen armenio se había asociado con un abanico de marcas para promocionar todo tipo de productos, desde ensaladas hasta bañadores.
"Trabajé en todos los productos imaginables, desde promociones de pastelillos hasta una pastilla para adelgazar, todo al mismo tiempo, pasando por zapatillas o cosas que no conocía lo suficiente como para que me resultaran súper auténticas", le dijo al Los Angeles Times en 2019. "Pero no era mi propia marca".
Fue entonces cuando comenzó su verdadera aventura empresarial. KKW Beauty nació en 2017 y, a diferencia de muchas celebridades que simplemente licencian su nombre, Kardashian participó activamente en el desarrollo, márketing y estrategia del negocio. El primer lote de 300.000 kits de contorno de ojos se agotó en menos de dos horas, generando aproximadamente 14,4 millones de dólares en ventas. El concepto inicial derivó en SKKN, una línea de productos de cuidado para la piel que ya ha superado los mil millones de dólares de valoración.
Dos años después surgió Skims, un mastodonte en ciernes. Lo que comenzó como una colección de ropa interior diseñada para estilizar a las mujeres se ha transformado en un gigante de la moda que ofrece ropa interior, vestidos, bañadores, camisetas, tops, ropa de estar por casa y hasta pijamas. En octubre de 2023 dio un paso más al arrancar una línea de ropa masculina, convertida en socio oficial de ropa interior de la NBA, la WNBA y la selección nacional de baloncesto de Estados Unidos.
No es de extrañar que Heidi O'Neill, presidenta de consumo y productos de Nike, describa a Kardashian como una "líder de negocios increíble".
Críticas y Controversias
Claro que su trayectoria no está exenta de polémicas. Su legión de haters es tan legendaria como sus caderas. Por niña de papá, por frívola, por haberse casado con un personaje como West o por las denuncias de maltrato a sus empleados.
Jessica DeFino compartió en X la experiencia de trabajar para la diva californiana. "Fui editora en las aplicaciones Kardashian en 2015 en Los Ángeles, trabajaba día, noche y fines de semana, sólo podía permitirme comprar comida en la tienda 99 Cents Only. Más de una vez no podía ponerle gasolina al coche para ir a la oficina y me regañaron por trabajar como freelance".
Fue demandada, además, por siete empleadas del hogar en 2021 por no pagarles horas extra ni concederles el debido tiempo para comer, un conflicto que se resolvió con un acuerdo extrajudicial.
En Duda Su Origen Humilde
Sus críticos alegan que Kardashian ha logrado sustentar parte de su éxito sobre una narrativa falsa: la de sus inicios humildes. "Mis padres no me dieron ayuda financiera cuando empecé. Nada", dijo en una entrevista con Wealthsimple en 2018. "Conseguí trabajo a los 16 años. Era en una tienda de ropa. Estrellé mi coche y, antes de tener otro, mi padre me hizo firmar un contrato: si chocaba el coche, yo era responsable de cuidarlo. No tenía dinero, así que tuve que buscar trabajo y pagarlo".
La pregunta es cómo hizo para conseguir el nuevo BMW que estrelló si no tenía ayuda financiera de ningún tipo. La respuesta es simple: se lo regaló su padre por su cumpleaños al cumplir 16 años, un rasgo más que encaja con el perfil de niña rica, criada en Beverly Hills, que muchos tienen en mente. Es un hecho que estudió en un colegio católico, Marymount High School, que hoy cuesta 44.000 dólares al año.
Su padre, el abogado de origen armenio Robert Kardashian, se hizo famoso -y millonario- al asumir la defensa de uno de sus amigos de la universidad, O.J. Simpson, acusado de asesinar a su esposa y su amante en el que es uno de los juicios más célebres en la historia de Estados Unidos. Ambos se conocieron en la Universidad del Sur de California, una de las más caras del país. De inicios humildes, más bien poco.
Pero Kardashian insiste. "No tenía tarjeta de crédito cuando todos mis amigos sí la tenían", contaba, obligada a usar la de su padre y a firmar un documento para garantizar la devolución de los fondos. "Siempre he sido bastante consciente, nunca he gastado de más. Siempre he ahorrado muchísimo".
Inquietudes Empresariales
La clave parece radicar en su espíritu emprendedor, de acuerdo a su propio relato. Mientras trabajaba en la oficina de su padre -con quien estuvo empleada durante cinco años- hacía "cosas por los lados", como vender artículos por eBay para tratar de ahorrar.
En realidad el asunto empresarial se puso serio tras la filtración de un vídeo sexual que circuló como la pólvora por internet. Corría el año 2007 cuando esas escenas calientes con su entonces novio, el cantante Ray J, la situaron en una nueva dimensión. Lo que para muchos habría significado el fin de cualquier aspiración profesional, para Kim -con la guía de su madre y manager, Kris Jenner- se convirtió en el trampolín hacia la fama.
"No soy ingenua al respecto" dijo Kardashian en una entrevista con Oprah Winfrey. "Así fue básicamente como me presentaron al mundo".
El Éxito del Reality
Apenas unos meses después de la filtración, la cadena E! estrenaba Keeping Up with the Kardashians, un reality show centrado en la vida cotidiana de la familia. Lo que comenzó como un programa más del género se convirtió en un fenómeno cultural que se ha extendido durante 20 temporadas, concluyendo en 2021 tras 14 años de emisión ininterrumpida.
Según Ryan Seacrest, productor ejecutivo del programa, Kim tuvo claro desde el principio que el programa era sólo una plataforma de lanzamiento para propulsar sus otras ambiciones, el trampolín idóneo para pasar de ser la asistente de otra habitual de la jet set como Paris Hilton, la gran heredera del imperio hotelero, a construir un imperio multimillonario que supera con creces los 30 millones que dejó su padre a repartir entre todos sus hijos.
