El emprendimiento es un aspecto fundamental del tejido social. El término emprendimiento hace referencia a la acción de emprender. El origen etimológico de esta palabra proviene del latín prendĕre, es decir, atrapar, coger, tomar. Partiendo de este punto, se entiende por emprendimiento a la acción de llevar a cabo una obra, idea, negocio o proyecto, aprovechando oportunidades y aportando valor.
Aunque es cierto que no existe un consenso comúnmente aceptado sobre qué es exactamente la iniciativa emprendedora, podríamos resumirla como el efecto de emprender, “acometer o comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”, según la RAE. Por ello, una definición de emprendimiento podría ser convertir una nueva idea en una innovación exitosa mediante el uso de habilidades, creatividad y exposición al riesgo.
Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra. Etimológicamente la palabra proviene del latín vulgar (in, en, y prendĕre) cuyo significado es coger, atrapar, tomar. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto.
Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar. Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender? La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.
Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico. Muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria.
Origen e Historia del Emprendimiento
El origen está en el francés entrepreneur (pionero)¸vocablo proveniente del latín prendere. A mediados del siglo XVIII Richard Cantillon conceptualizó el término emprendedor en su obra ‘Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general’ como “un individuo que asume riesgos en condiciones de incertidumbre”, considerándose así a este economista franco-irlandés como el primero en introducir formalmente el término emprendimiento al relacionarlo con el factor económico y su crecimiento.
Ya a principios del siglo XIX otro francés, Jean-Baptiste Say, definió al emprendedor como “un agente de cambio que reúne y combina los medios de producción, recursos naturales, humanos y financieros para construir un ente productivo y encuentra el valor recibido de los productos, la recuperación del capital invertido, de los gastos que incurrió y de las utilidades que busca”.
A comienzos del siglo XX, el austro-estadounidense Joseph Alois Schumpeter teorizó que los emprendedores no son en sí mismos gerentes ni administradores ordinarios de una empresa, sino gente que actuando intuitivamente llevan a la práctica nuevas posibilidades económicas. En la segunda mitad del siglo pasado, el austriaco Peter Druker definió el emprendimiento como “el proceso de obtención de beneficios de nuevas combinaciones únicas y valiosas de recursos en un entorno incierto y ambiguo”.
¿Por Qué los Emprendedores Son Importantes para la Sociedad?
El emprendimiento es vital para la economía y el desarrollo social. Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), los emprendedores son responsables de crear millones de empleos en todo el mundo y fomentar la innovación en diversos sectores.
Para el Harvard Business Review, el emprendimiento es un motor de innovación y cambio social, contribuyendo al desarrollo económico y fomentando la adaptación a los cambios del mercado.
Tipos de Emprendimiento
Dependiendo de la finalidad, nos encontramos con diferentes tipos de emprendimiento:
- De pequeñas empresas: Emprendedores que crean y administran su propio negocio, habitualmente solos o con miembros de la familia. Buscan generar ingresos suficientes para mantener su estilo de vida sin interés en un crecimiento exponencial.
- De grandes empresas: Los modelos centrados en generar beneficios pueden crecer de manera natural llegando a convertirse en una gran empresa. El objetivo es mantener la expansión el modelo de negocio basándose en la idea inicial.
- Escalables: A diferencia de las pequeñas empresas, este tipo de emprendimiento cuenta como característica con que los emprendedores se centran en la búsqueda de ideas innovadoras con las que expandir el negocio y generar beneficios más cuantiosos.
- Intraemprendimiento: Al tratarse de un emprendimiento desarrollado en el seno de una organización, el empleado al que se le da el apoyo para crear nuevos productos no tiene que preocuparse de si estos se convertirán o no en una fuente de ingresos. Y es que, a diferencia de otros emprendedores, no se enfrentan a riesgos personales en el caso de que el producto o servicio lanzado no llegue a prosperar.
- Social: Como su propio nombre indicia, se trata de emprendimientos centrados en generar productos o servicios que intentan resolver problemas sociales. Habitualmente se trata de organizaciones sin ánimo de lucro y cuya finalidad no es conseguir ni riquezas ni ganancias, aunque no siempre tiene por qué ser así.
- Innovador: Surge de la creación de negocios que buscan lanzar productos o ideas nuevas por completo y que se caracterizan por solventar necesidades mediante productos o servicios novedosos. La capacidad de un emprendedor innovador para visualizar una nueva forma de pensar lo hace destacar entre la multitud y, en muchos casos, tiene un gran éxito.
- Espejo o de imitación: Con iniciativas o ideas previas como inspiración, crean o copian un negocio previamente existente adaptándolo. Este tipo de emprendimiento no requiere invertir en investigación al tratarse de una réplica, aunque deben cuidar la diferenciación con el original para no ser considerados como meros imitadores. Los imitadores son aquellas personas que copian ciertas ideas de negocio y las mejoran. Siempre están buscando formas de mejorar un producto en particular para obtener una ventaja en el mercado. Coger una idea existente y mejorarla puede ser una excelente manera de desarrollar un negocio.
- De oportunidad: Se trata de aquellos emprendimientos desarrollados por personas que aprovechan las oportunidades que se presentan según van surgiendo, caracterizándose por ser capaces de identificar y capitalizar necesidades del mercado insatisfechas o tendencias nacientes.
- Del comprador: La riqueza del emprendedor sirve para impulsar proyectos comerciales utilizando sus recursos económicos con los que comprar negocios que consideran que pueden llegar a alcanzar un mayor grado de éxito. Una cosa que define a los compradores es su riqueza. Este tipo de emprendedores tienen el dinero y se especializan en comprar negocios prometedores.
- Del investigador: Tras una posterior investigación basada en datos, este tipo de emprendimiento es aquel en el que los emprendedores aspiran a conseguir éxito después de una preparación previa y unos conocimientos adecuados. Incluso después de tener una idea, los investigadores se tomarán su tiempo para recopilar toda la información relevante al respecto. Para ellos, el fracaso no es una opción porque han analizado la idea desde todos los ángulos. Los emprendedores investigadores generalmente creen en iniciar un negocio que tiene altas posibilidades de éxito porque han realizado un estudio intenso para tener en cuenta todos los detalles. Como resultado, este tipo de emprendedores suelen tardar mucho en lanzar productos para tomar decisiones porque necesitan la base de un conocimiento profundo. Estos emprendedores confían mucho más en los datos y los hechos que en los instintos y la intuición.
El método de Silicon Valley para detectar oportunidades de negocio | John Hagel
Características del Emprendimiento
Existen distintas características comunes a los diferentes tipos de emprendimiento que, en mayor o menor grado, deben cumplir los emprendedores:
- Espíritu y olfato: Contar con ganas, dinamismo o creatividad, así como intuición para poder anticiparse a la competencia a la hora de detectar las necesidades del público.
- Capacidades: Disponer de los conocimientos técnicos necesarios para el desarrollo del emprendimiento.
- Regulación: Conocer la legislación del entorno en el que se mueve puede ayudar a la hora de convertir en realidad la idea inicial.
- Financiación: Se hace necesario contar con financiación para el establecimiento de la actividad.
- Ecosistema: Disponer de una red en la que participan diferentes actores también es relevante a la hora de poder generar sinergias con otros emprendedores. Se conoce como ecosistema emprendedor a la confluencia de todos los actores involucrados en el proceso de emprendimiento, tales como inversionistas, cámaras de comercio, formadores, incubadoras y aceleradoras, etc.
¿Qué Significa Ser Emprendedor?
Ser emprendedor es mucho más que simplemente emprender. Se trata de una mentalidad, una visión que permite ver oportunidades donde otros ven escollos y de asumir riesgos para alcanzar sus sueños. Los emprendedores son agentes de cambio capaces de innovar y aportar y valor a sus accionistas, clientes y el mercado en general.
Un emprendedor exitoso debe poseer una combinación de habilidades como liderazgo, creatividad, capacidad de análisis, habilidades de comunicación, resiliencia y manejo del riesgo. Hay muchas características que definen a un emprencdedor exitoso, pero en mi experiencia personal, siempre he encontrado un denominador común: se creen lo que dicen y lo hacen y van sobrados por la vida, vamos que no tienen abuela y suelen ser muy apasionados.
A diferencia de otros profesionales, los emprendedores no temen al riesgo y visualizan el futuro con facilidad.
Características del Emprendedor Exitoso
- Visión y Creatividad: Un emprendedor ve oportunidades donde otros ven desafíos.
- Resiliencia: La capacidad de sobreponerse a los fracasos y aprender de ellos es fundamental en el camino emprendedor.
- Pasión por su trabajo: Les gusta disfrutar con lo que hacen.
- Enfoque a cliente: prioriza el cliente vs.
Habilidades Necesarias para Emprender
- Resiliencia y Adaptabilidad: Adaptabilidad: es la capacidad de ser flexible. Al tratarse de proyectos nuevos, la norma es que vayan transformándose para optimizar tiempos y procesos y convertirlos en algo sólido y estable.
- Gestión Financiera y Planificación: La habilidad para manejar las finanzas es crucial en el camino del emprendimiento.
- Liderazgo y Trabajo en Equipo: El liderazgo es esencial para inspirar a los colaboradores y crear una cultura de innovación.
- Capacidad para Identificar Oportunidades: Los emprendedores exitosos están atentos a las tendencias y cambios del mercado.
Pasos para Convertirse en Emprendedor: De la Idea a la Realidad
- Encuentra tu Propósito y define tu visión: Los emprendedores exitosos están impulsados por un propósito que les permite avanzar a pesar de los desafíos.
- Desarrolla un Business Plan: Un buen plan de negocio bien estructurado y un plan estratégico es fundamental.
- Consigue Financiación: Acceder a financiamiento es esencial para la mayoría de los emprendedores.
- Crea Redes de Contacto: Las redes de contacto son vitales para el crecimiento de un negocio.
Emprender es el resultado de cuando una persona ve una oportunidad de negocio y su percepción y capacidad para actuar y responder ante esa oportunidad. Aquí entran también aspectos como la motivación que tenga el futuro emprendedor, sus habilidades, etc. Todo esto, se enmarca dentro de las distintas variables que tienen que ver con su entorno.
Obstáculos Comunes en el Emprendimiento
- Incertidumbre Financiera: La falta de estabilidad económica es un problema frecuente.
- Competencia Intensa: Muchos mercados están saturados.
- Equilibrio entre Trabajo y Vida Personal: El emprendimiento puede ser absorbente.
- Los emprendedores se enfrentan a obstáculos constantes.
Emprendedor, a pesar de lo que muchos digan, no se nace, se hace. Por eso es muy importante la formación y la voluntad de afrontar el sacrificado reto de hacerlo. Y para eso si que no todo el mundo está preparado.
El Emprendimiento Personal
Para avanzar en este camino, el emprendimiento personal puede jugar un papel clave. El emprendimiento personal comienza con un trabajo de introspección. Para poder cambiar la situación en la que uno se encuentra es imprescindible saber qué es lo que se quiere dejar atrás y hacia dónde se quiere avanzar. Este ejercicio de introspección pasa, en el ámbito de los negocios, por descubrir la motivación para lanzar una nueva empresa, que no siempre está relacionada con el dinero.
Estos recursos no solo son de índole económico, también están relacionados con las propias cualidades del emprendedor. Las redes de contacto, los conocimientos, intereses, habilidades, las experiencias vitales y profesionales e incluso la propia personalidad del emprendedor son ejemplos de fortalezas y debilidades que puede tener un emprendedor y que se deben tener en cuenta antes de lanzar una startup.
Como la propia palabra indica, el emprendimiento personal es algo completamente propio, único para cada individuo. Existen numerosos cambios que se pueden llevar a cabo para desarrollarse como persona y que pueden resultar útiles de cara a lanzar un nuevo negocio: conseguir nuevos conocimientos, mejorar las dotes de comunicación, adquirir hábitos saludables y trabajar las relaciones personales.
El emprendimiento personal no solo sirve para crecer como persona, sino también para alcanzar el éxito como emprendedor. Emprender pasa por salir de la zona de confort y atreverse a asumir riesgos.
Conclusión
Así pues, podríamos resumir como emprendimiento (con sus múltiples características y numerosas tipologías) aquellas actitudes y aptitudes que permiten a las personas iniciar retos o proyectos novedosos avanzando un paso más de donde previamente había llegado.
